jueves, 10 de octubre de 2013

Cómo el jabón contribuyó a la Revolución Demográfica



El origen del jabón es tan antiguo como las primeras civilizaciones históricas. Existen registros sobre la elaboración de jabón en la antigua Mesopotamia, por medio de la mezcla de grasas hervidas  y cenizas. También los egipcios fabricaron jabón, pero fueron los romanos quienes contribuyeron a que se convirtiese en un producto de uso cotidiano. El nombre "jabón" deriva del Monte Sapo, junto al río Tíber, donde se realizaban sacrificios ritules de animales. Según la leyenda, un grupo de mujeres que acudían a lavar la ropa al río observaron que la ropa quedaba más limpia si la frotaban con una sustancia jabonosa formada por la mezcla de la cenizas procedentes del sacrificio de los animales con su grasa derretida y el agua de la lluvia. 

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, la Iglesia prohibió los baños públicos en las termas, se fue perdiendo el interés por el aseo personal y el jabón se convirtió en un producto de lujo. La producción de jabón se desarrolló en algunos lugares de Europa, especialmente en el Mediterráneo, donde existía abundancia de aceite de oliva, que podía ser utilizado como grasa, y sosa natural, que se extraía de las cenizas de algas marinas. 

La higiene personal se resintió mucho tras la epidemia de Peste Negra del S.XIV. Se extendió la idea de que bañarse era una actividad peligrosa, lo que no hizo sino agravar los problemas sanitarios. La gente apenas tomaba unos cuantos baños a lo largo del año y para ocultar los olores corporales se desarrolló mucho la industria del perfume. 

El jabón continuó siendo un producto de lujo hasta el S.XVIII, al alcance sólo de unos pocos. El  problema fundamental era conseguir sosa de forma limpia y no a partir de cenizas. La Academia Francesa de las Ciencias convocó un concurso en 1775 y ofreció un premio de 2.400 francos a quien lograra obtener sosa mediante un procedimiento más limpio y sencillo.  Tras varios años de trabajo, el médico y químico francés Nicolas Leblanc, descubrió  en 1791 cómo  fabricar cáustica a partir de la sal común. Su método constaba de dos fases:

- en la primera, se hacía reaccionar la sal común con ácido sulfúrico, para producir sulfato sódico 

- en la segunda fase , el sulfato sódico se quemaba con caliza y carbón para obtener el carbonato sódico o sosa.

French chemist Nicolas Leblanc, inventor of the process for transforming sodium chloride (NaCL, or common salt) into soda ash.

Nicolas Leblanc


Leblanc obtuvo la patente de su descubrimiento y se asoció con el Duque de Orleans para la construcción de la primera fábrica de sosa en París. Pero los acontecimientos de la Revolución Francesa llevaron a la confiscación de la fábrica y la ejecución del Duque, primo de Luis XVI. Leblanc se vio prácticamente en la miseria, mientras su método se extendía por toda Europa. En 1806 se suicidó. El método Leblanc fue el más usado para producir sosa hasta 1870, cuando se generalizó el método Solvay 

La aportación de Leblanc a la ciencia supuso un gran avance, que permitió fabricar jabón en grandes cantidades, abaratar su precio, convertirlo en un producto de consumo y, de paso, mejorar de forma considerable la higiene y la salud de las personas. Una mayor limpieza y la mejora de la asepsia en los procedimientos médicos redujeron considerablemente la mortalidad y contribuyeron al incremento de la población. 

Fuentes:

http://www.jabonesbeltran.com/es/historia-jabon.php

http://www.camachosacristan.com/es/historia-del-jabon/origen.php

http://historiadelamedicina.org/blog/2006/12/06/nicolas-leblanc-1742-1806-un-cientifico-sin-suerte/

http://www.jabones.biz/category/historia-del-jabon/

http://asteroidejabonero.blogspot.com.es/p/curiosidades-sobre-el-jabon.html

http://www.rtve.es/noticias/20110318/nicolas-leblanc-malogrado-inventor-sosa-artificial/417853.shtml

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