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lunes, 18 de noviembre de 2013

Napoleón Bonaparte no murió envenenado



Las teorías de la conspiración han difundido durante mucho tiempo la idea de que Napoleón murió envenenado con arsénico durante su destierro en la Isla de Santa Helena. Hasta se especuló sobre quiénes podían haber sido responsables del envenenamiento. En este enlace podéis encontrar los nombres de quienes fueron considerados como principales sospechosos: 


Sin embargo, diversos estudios científicos han confirmado que Napoleón no murió envenenado, sino de un cáncer de estómago, como varios miembros de su familia. El contenido de arsénico encontrado en su cuerpo era alto, como también lo era en muchos de sus contemporáneos, pero no varió a lo largo de su vida y no fue la causa inmediata de su muerte. En estos enlaces podéis profundizar en el historial médico de Napoleón y el diagnóstico final sobre su muerte: 



Y éste es el último estudio científico, publicado por investigadores de la Universidad de Texas: 

Para pensar: la experiencia de la Revolución Francesa


Thinking Person Clip Art




La historiografía dominante ha presentado la etapa de la Convención Jacobina o Montañesa como un periodo de radicalización de la Revolución y se ha atribuido a los jacobinos, encabezados por Maximilien Robespierre, todo tipo de desmanes durante el llamado Terror. Sin embargo, algunas de las decisiones más controvertidas del Terror, como la creación del Tribunal Revolucionario, se habían tomado durante la Convención Girondina. La complicada situación de Francia durante el periodo de la Convención (guerra contra varias potencias extranjeras, conspiraciones de los emigrados, revueltas internas, escasez y carestía de alimentos) llevó a tomar medidas extraordinarias con el fin de salvar los logros revolucionarios y profundizar en reformas que alcanzasen a todo el pueblo y no sólo a una minoría acomodada. Muchos jacobinos, y especialmente Robespierre, tuvieron que colocar en  un segundo plano sus convicciones personales sobre el derecho a la vida, la justicia o la guerra obligados por las circunstancias. Esta experiencia puede servirnos para reflexionar sobre algunas cuestiones: 

- ¿Qué derechos consideramos inalienables ?

- ¿Hasta qué punto hay que defender los derechos de las personas?

- Si la defensa de los derechos que consideramos inalienables encuentra oposición violenta ¿estamos legitimados para defendernos de estos ataques?

- ¿Sería compatible utilizar la violencia para conseguir mayor bienestar para el conjunto de la sociedad y asegurar los derechos inalienables de las personas? 

- ¿Cómo puede hacerse compatible la búsqueda del bien común con el respeto de las voluntades individuales? 

Estas preguntas no tienen respuestas únicas. Se trata de plantearse cuestiones universales y tratar de entender que la lucha por la justicia universal en ocasiones no ha sido nada fácil. ¿Alguien se atreve a pensar?

domingo, 10 de noviembre de 2013

Calendarios revolucionarios




Como estudiamos hace unos días, los representantes de la Convención Montañesa o Jacobina aprobaron un nuevo calendario en 1793, a propuesta del matemático Charles-Gilbert Romme, que fue encargado de buscar una organización más científica del tiempo, más basada en el movimiento de los astros (la Tierra y el Sol) y con mayor relación con las estaciones del año y las costumbres del pueblo. Romme contó con la colaboración de los astrónomos Laplace, Lalande y Delambre e intentó aplicar criterios racionales al calendario, eliminando toda reminiscencia religiosa y adaptándolo al sistema métrico decimal. Por ello, se tomó como punto de partida el número 10 para organizar los días del año y se decidió que éste comenzase el día del equinoccio de otoño (21 de septiembre), que además coincidía con el aniversario de la proclamación de la I República.

- Se estableció que el año I comenzaría el 21 de septiembre de 1792, fecha de la proclamación de la I República por la Convención Nacional. 

- El año se dividió en 12 meses de 30 días, divididos en tres décadas de 10 días cada una. Esto daba un total de 360 días, por lo que al final del año se añadían 5 días de fiesta (Fiesta de la Virtud, Fiesta del Talento, Fiesta del Trabajo, Fiesta de la Opinión y Fiesta de las Recompensas). Los años bisiestos había un día festivo más: la Fiesta de la Revolución.

- Los nombres de los meses del año fueron ideados por el poeta François Fabre d' Églantine, que buscó referencias a las estaciones del año y las tareas agrícolas. Los meses de cada estación tenían la misma terminación: los del otoño terminaban en -ario (Vendimiario, Brumario, Frimario), los del invierno acababan en -oso (Nivoso, Pluvioso, Ventoso), los de la primavera en -al (Germinal, Floreal, Prairial) y los del verano en -or ( Termidor, Fructidor, Mesidor). 

- Los diez días de cada década se llamaban primidi, duodi, tridi, quartidi, quintidi, sextidi, septidi, octidi, nonidi y décadi. El décimo día de cada década era el día de descanso para los trabajadores. Los escolares también descansaban el quinto día de cada década (quintidi). El hecho de que sólo hubiese un día de fiesta en cada década fue uno de los principales motivos de rechazo del calendario por parte del pueblo. El nuevo calendario también trastocó muchas costumbres locales, como los días de celebración de mercados y ferias.

-  Cada día del año recibió un nombre para sustituir el santoral.  El quintidi de cada década tenía nombre de animal y el décadi, nombre de herramientas de trabajo del campo. El resto de los días tenían nombres de arbustos, árboles y plantas. En este enlace podéis consultarlos todos:

http://www.educa.madrid.org/web/ies.atenea.fuenlabrada/spanish/historia/cale_republicano.pdf

- Cada día se dividió en 10 horas, cada hora en 100 minutos y cada minuto en 100 segundos. De esta manera, las horas duraban 2h 40', los minutos 1' 26'' y los segundos 0.9'' (un poco menos que el segundo sexagesimal). Aquí tenéis un reloj dividido en 10 horas, aunque también conserva la división tradicional en 24 h:



El calendario estuvo vigente hasta 1805 (año XIII), cuando Napoleón decidió regresar al calendario gregoriano, aunque ya en 1802 se habían vuelto a implantar los días de la semana y el domingo como día de fiesta, en parte como medida para congraciarse con el Papa y facilitar la firma del Concordato. El calendario republicano se restableció brevemente durante la Comuna de París en 1871 (entre el 6 y el 23 de mayo). En general, no fue muy popular entre la población, por la reducción de días de fiesta, la ruptura con la tradición y la dificultad de adaptarse a la división decimal del tiempo. Una de las escasas ventajas prácticas del calendario fue que, como todos los años eran iguales, no era necesario comprar un calendario nuevo cada año. 

Aquí tenéis un enlace a  un conversor de fechas del calendario republicano al gregoriano y viceversa: 


Investigando sobre el calendario republicano francés, descubrí algo que desconocía. Los soviéticos también tuvieron su calendario revolucionario: 

Tras la llegada de los bolcheviques al poder en 1917, la primera medida que se tomó respecto al calendario fue abandonar el calendario juliano utilizado por la Iglesia ortodoxa y sustituirlo por el calendario gregoriano. Ésta es la razón por la que la llamada Revolución de Octubre en realidad tuviese lugar entre los días 6 y 8 de noviembre del calendario gregoriano. 

En 1929, en plena época de industrialización a marchas forzadas decretada por Stalin, se decidió reorganizar el calendario para aumentar la productividad y reducir la influencia de la Iglesia ortodoxa. A propuesta de Yuri Larin, se estableció la  llamada semana de producción continua, que llevó a organizar el calendario en función de las necesidades de las fábricas: 



- El año se dividiría en 72 semanas de 5 días. Todos los meses tendrían 6 semanas de 5 días (en total, 360 días) 

- Los cinco días restantes del año serían días de fiesta no pertenecientes a ningún mes, sino intercalados entre ellos. Estas fiestas serían 22 de enero,  Día de Lenin (coincidiendo con el Domingo Sangriento), el 1 y 2 de mayo y el 7 y 8 de noviembre (aniversarios de la Revolución de Octubre)

- Los nombres de los días de la semana desaparecieron y se les asignó un color o un número romano (del I al V) 

- Los obreros trabajarían 5 días seguidos y después tendrían un día de descanso. Para que la producción en las fábricas no se detuviese, a cada obrero se le asignaba un color o un número romano, que indicaba el día de cada semana en que debería descansar

La aplicación de calendario nunca fue completa y también creó problemas a las familias, porque los días de fiesta no les coincidían si tenían colores o números distintos. La productividad tampoco aumentó como se esperaba, porque las fábricas no estaban preparadas para trabajar de manera ininterrumpida y sin paradas para mantenimiento Por ello, en 1931 se volvió a los meses tradicionales y se estableció la semana laboral de 6 días. El primer día de cada mes se convirtió en el primer día de la semana y se fijó que los días de descanso para todos los obreros serían los días 6, 12 18, 24 y 30 de cada mes. Pero aun así, fue difícil eliminar la costumbre del descanso dominical. Finalmente, en 1940 se volvió a la semana de 7 días. 


File:Soviet kalendar 1939.jpg

Calendario de 1939 con semanas de 6 días

Si queréis ampliar esta información, podéis encontrar más datos en el siguiente enlace: 

http://www.cabovolo.com/2010/11/y-la-revolucion-sovietica-llego-al.html

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Algunas viñetas satíricas sobre la Revolución Francesa

Los dibujos satíricos son un recurso de gran utilidad para conocer la visión que tenían los contemporáneos sobre los acontecimientos históricos que vivieron. La Revolución Francesa fue un periodo muy fructífero en este sentido y se puede hacer un recorrido histórico a través de las imágenes satíricas y comprobar cómo los franceses fueron perdiendo el respeto a instituciones anteriormente inamovibles del Antiguo Régimen. He aquí una breve muestra:

HAY QUE ESPERAR QUE EL JUEGO ACABE PRONTO

File:Troisordres.jpg


Éste es un dibujo muy conocido de la época de la convocatoria de los Estados Generales. Se imprimió en París en mayo de 1789. Se titula Hay que esperar que el juego acabe pronto. En él se muestra a los tres estamentos de la sociedad francesa. Se hicieron muchas versiones del mismo tema, incluso una en la que las protagonistas eran mujeres. El Tercer Estado, representado por un campesino, carga con los dos estamentos privilegiados. Los detalles de los tres personajes son muy interesantes: el noble lleva una espada "oxidada por la sangre". Del bolsillo del clérigo sale un papel que dice "pensión, ostentación" y la azada del campesino está "húmeda por las lágrimas". La aparición de perdices y liebres comiéndose las cosechas hace referencia a los derechos de caza que poseían los señores. El peso de la nación recaía sobre el Tercer Estado, formado principalmente por campesinos, que pagaban la mayor parte de los impuestos.

Ésta es la versión femenina del mismo dibujo:

Resultado de imagen de il faut esperer que ce jeu la finira bientot


La mujer del Tercer Estado se apoya en el huso de una rueca y carga sobre sus espaldas con una monja que reza y una mujer noble lujosamente vestida. 

YA SABÍA YO QUE LLEGARÍA NUESTRO TURNO

Este otro dibujo se denomina Ya sabía yo que llegaría nuestro turno. Se imprimió en París en julio de 1789 y también es una representación de los tres estamentos, pero en un sentido muy distinto del anterior. En esta ocasión es el campesino quien cabalga sobre un noble que se apoya en un clérigo, simbolizando las esperanzas de cambio social despertadas por los acontecimientos de la Asamblea Nacional Constituyente. El campesino lleva una liebre muerta colgando de la espada y las perdices yacen muertas en el suelo. Esto hace referencia a las aspiraciones de igualdad del Tercer Estado, entre ellos el fin de los privilegios señoriales respecto a la caza. Del bolsillo del campesino sobresale un papel donde está escrito "paz y concordia" y también lleva un medallón de Enrique IV, el "buen rey" y en su azada e el suelo se lee "infatigable". El clérigo porta la balanza, símbolo de la justicia, con la "igualdad y la libertad" en cada uno de sus platillos. De su bolsillo sale un papel que dice "impuesto territorial". Los tres personajes llevan la escarapela tricolor, símbolo de la revolución. El lema que encabeza el dibujo (Viva el rey. Viva la nación) deja clara la confianza que todavía entonces existía en la monarquía y la aparición de un nuevo protagonista con el que hay que contar: el pueblo francés.

Y ésta es la versión femenina del mismo dibujo, con una campesina bien vestida amamantando a un bebé y a caballo sobre una mujer noble que se apoya en la monja que sigue rezando.


Vive le roi, vive la nation J'savois ben qu'jaurions not tour.


DESPERTAR DEL TERCER ESTADO 

Reveil du tiers etat


Esta otra caricatura se titula Despertar del Tercer Estado y muestra a la nobleza y al clero horrorizados al contemplar cómo el Tercer Estado ha despertado y se está liberando de las cadenas que le impedían actuar con libertad y tomando un rifle. Al fondo se ve el asalto a la prisión de la Bastilla

HASTA NUNCA, BASTILLA

File:Adieu Bastille.jpg




Este otro dibujo se titula Hasta nunca, Bastilla. En él se ve a un miembro del Tercer Estado con la escarapela tricolor tocando una gaita, apoyado sobre un león domado que representa a la monarquía y con una cuerda atada a su pierna con la que manipula dos marionetas que representan al clero y a la nobleza. Al fondo se observa cómo se está demoliendo la Bastilla.

LA FAMILIA DE CERDOS LLEVADA DE VUELTA AL ESTABLO

La famille des Cochons ramenée dans l'étable (The family of pigs pulled to the stable)


Este dibujo fue realizado poco después del intento de huida de la familia real a Austria en junio de 1791. La familia real es representada como un grupo de cerdos con cabeza humana, que son conducidos de vuelta al establo en un carro escoltado miembros de la Guardia Nacional. Parece ser que el origen de la representación de los reyes como cerdos proviene de un texto de Camille Desmoulins escrito poco después del descubrimiento y detención de la familia real en Varennes. Desmoulins escribió "Se advierte a los ciudadanos de que un gran cerdo se ha escapado de las Tullerías. Se ruega a quienes lo encuentren que lo envíen de vuelta a su porquera". También se representó a Luis XVI como un cerdo por su insaciable apetito, que precisamente llevó a que les descubriesen en Varennes. Esta y otras caricaturas que animalizaron a los miembros de la familia real representan claramente la desacralización y pérdida de respeto a la monarquía por parte del pueblo francés. 

Aquí tenéis otros ejemplos de Luis XVI como un cerdo glotón:

ME HABÉIS CONOCIDO MUY TARDE 

i87792 Jurgens018


ESTA LECCIÓN BIEN VALE UN QUESO, SIN DUDA

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María Antonieta también fue animalizada: 

  LA POULLE D'AUTRUCHE (LA GALLINA DE AUSTRIA) 

Nurse with open arms meets man playing yo-yo. c1791-1792 Verso: Ostrich with head of Marie-Antoinette holding paper constitution in its mouth. c1791-1792 Etching and roulette

Mª Antonieta es representada como una avestruz y se hace un juego de palabras con su procedencia (autruche es avestruz en francés y Autriche es Austria, lugar donde nació). Las plumas de su cola simbolizan el lujo, sus garras afiladas representan su maldad y en la boca lleva la Constitución. La frase del pie dice: "Digiero el oro y la plata con facilidad, pero no puedo tragar la Constitución". 

LOS DOS QUE NO HACEN UNO

Les deux ne font qu'un


Finalmente, este dibujo es también de 1791 y representa a Luis XVI y Mª Antonieta como un monstruo de dos cabezas tirando en direcciones opuestas. Luis XVI es representado como un cornudo y Mª Antonieta como una medusa con plumas de avestruz (de nuevo la referencia a Austria y al lujo). 

En estos enlaces tenéis más caricaturas: 

http://ww2.ac-poitiers.fr/hist_geo/IMG/swf/caricatures.swf





¿Os atrevéis a  explicar algunas más?

Cuadernos de quejas


Cuaderno de quejas de la parroquia de Lanvern

Los cuadernos de quejas eran los documentos preparatorios de la reunión de los Estados Generales en Francia. Se redactaban en cada una de las circunscripciones donde se debían elegir representantes de los tres estamentos y recogían el sentir y las aspiraciones de los habitantes del reino. Su origen se remonta al S.XIV. 

doleances.jpg

Cuando tras más de siglo y medio el rey Luis XVI decidió convocar los Estados Generales, también dio orden de que se recogiesen las demandas de sus súbditos y también sus propuestas de reforma, para iniciar el debate cuando los estamentos del reino se reuniesen en Versalles en mayo de 1789. Los cuadernos de quejas para los Estados Generales de 1789 son documentos de extraordinario valor para conocer las inquietudes y demandas de los tres estamentos. Se redactaban en tres fases: primero, se redactaban los cuadernos en cada pueblo y parroquia urbana, en segundo lugar se recopilaban las peticiones de cada bailía (división territorial anterior a los departamentos) y finalmente se realizaba una última recopilación en tres cuadernos, uno por estamento. Los cuadernos redactados por los nobles y el clero reflejaban su intención de continuar manteniendo sus privilegios, aunque también eran conscientes de la injusticia del sistema fiscal y en algunos casos criticaban la monarquía absoluta. Pero es en los cuadernos del Tercer Estado (casi siempre redactados por los representantes de la burguesía) donde aparecen las críticas más demoledoras a la estructura del Antiguo Régimen y demandas concretas de libertad de expresión, libertad económica, eliminación del régimen feudal y sus abusos, igualdad ante la ley y la doble representación en los Estados Generales. Aquí tenéis algunos ejemplos: 


CUADERNO DE QUEJAS DE LA NOBLEZA DE LA BAILÍA DE AMONT

Art 1.- (...) Antes de tomar parte en las deliberaciones, los diputados de la Nobleza obtendrán toda la seguridad para sus propias personas, de modo que no puedan ser perseguidos en ningún tribunal en materia civil mientras dure su misión.

Art. 2.- Para dar a los Estados Generales, no sólo para esta primera reunión sino para el futuro, una forma legítima constitucional como la prescribe la equidad natural, de modo que ningún orden de ciudadanos pueda ser oprimido por otro y puedan conservar entre ellos un equilibrio perfecto de influencia y de poder, se ordena expresamente a los diputados de la Nobleza insistir y persistir para conseguir la reducción de los tres órdenes a dos.

El primero estará compuesto por el Clero noble y la nobleza laica, el segundo orden estará compuesto por el Clero no noble, y el Tercer Estado de las ciudades y los campos.

Si cada orden está compuesto por un número igual de representantes, podrá tener lugar la decisión por cabezas, pero si no existiera la igualdad numérica entre el primero y el segundo orden, entonces se votará separadamente por orden.

Pero, en todo caso, la composición del primer orden será tal que los representantes de la Nobleza serán al menos el doble que los del Clero.

Art. 3.- Se remite a la prudencia de los Estados generales fijar los limites de la influencia que tendrá la prerrogativa real sobre sus decisiones; sea que los dos órdenes opinen juntos y por cabeza, sea que opinen separadamente. Esta influencia debe ser tal que por una parte se conserve toda la dignidad de la majestad real, pero por otra la asamblea de la Nación quede investida de todo el poder que le pertenece.

Art. 4.- La conservación de exenciones personales y de distinciones de las que la Nobleza ha disfrutado en todos los tiempos, son atributos que la distinguen esencialmente y que no podrán ser atacados y destruidos sino instaurando la confusión de órdenes. El abuso que resultaría de una tal innovación es demasiado evidente para que sea necesario discutirlo. La Nobleza del bailío de Amont pide, pues, que el orden del que forma parte sea mantenido en todas sus prerrogativas personales, consintiendo, sin embargo, por el amor a la justicia y con la intención de aumentar el horror hacia los grandes crímenes, que en caso de delitos contra el orden público y las leyes de la Nación, no exista ninguna distinción en el género de castigo de los culpables (...)

Art. 6.- Suponiendo que todos los órdenes están unánimemente de acuerdo en respetar las propiedades, la Nobleza no entiende en manera alguna que va a despojarse de los derechos señoriales honoríficos y útiles como la justicia alta, mediana y baja, caza, pesca, servidumbres, tallas, corveas, {...], y cualesquiera otros. Sin embargo, en honor del nombre francés, la Nobleza consiente en la renuncia a la servidumbre personal y que aquellos de los derechos antedichos que la prudencia de los Estados generales estimen demasiado onerosos en su forma actual, puedan ser redimidos por quienes en la actualidad los soportan por medio de una indemnización convenida libremente entre los señores y las comunidades, o de acuerdo con un reglamento que será aprobado por los estados provinciales, entendiendo la Nobleza que la compra de dichos derechos no se puede hacer parcialmente en un mismo feudo sin el consentimiento del señor.

Si la movilidad de los jueces de las justicias señoriales es contestada por el Tercer estado, los diputados la defenderán con todo su poder, lo mismo que la justicia de los señores en su estado actual, y esto en interés mismo de las comunidades.

Art. 7.- Los Estados Generales proveerán al problema de que el Franco Condado no tiene manufacturas y no se pueden establecer en tanto esté sometido al imperio de leyes prohibitivas.

Art. 8.- Puesto que la posibilidad de hacer navegable el Saona en todo tiempo presenta más ventajas que gastos, los Estados generales tomarán en consideración la mejora de la navegación del Saona y el proyecto de su unión con el Mosa.

Art. 9.- Los diputados del orden de la Nobleza pedirán la ejecución en el Franco Condado del edicto en favor de los no católicos, y en consecuencia que los oficiales franceses no católicos puedan ser investidos del orden del mérito militar. (...)

Art. 12.- Los diputados pedirán, como una añadidura al derecho político del Estado, la abolición de las annatas y que se prohíba a todos los habitantes del reino dirigirse a Roma para pedir dispensas (...)

Art. 13.- Habiendo pedido los tres órdenes por un artículo común de sus quejas que los Estados Generales aconsejen sobre la mejor forma que hay que dar a los estados particulares de la provincia, los diputados de la Nobleza de la bailía de Amont insistirán para que, en la organización de dichos estados provinciales futuros, la comisión general intermediaria sea compuesta sólo de doce miembros, que se establezcan en la provincia oficinas intermediarias y en cada una de las comunidades de la provincia municipalidades electivas, las cuales serán encargadas de la administración de los asuntos de la comunidad y del reparto de impuestos. (...)

Art. 15.- En el caso de que los Estados Generales, de acuerdo con el rey, no decidan que el comercio sea libre en todo el reino, los diputados pedirán que el peaje establecido sobre el Saona y que se paga en Chalon, con perjuicio del Franco-Condado y ventaja de la Borgoña, sea suprimido.

Art. 16.- Los diputados pedirán el reconocimiento de los derechos y privilegios de la provincia tal como fue hecho por Luis XIV cuando la conquista, quedando autorizados, no obstante, a hacer el sacrificio de aquellos privilegios que parezcan inconciliables con el bien general del Estado, pero con indemnización.

Art. 17.- Sobre otras peticiones, reclamaciones y quejas que pueda hacer la Nobleza de la bailía de Amont, se remitirá a la probidad, celo y prudencia de sus diputados y a sus luces aumentadas por las instrucciones y memorias confiadas al secretario de la Cámara y que éste remitirá a los dichos diputados a los cuales esta Cámara inviste con toda la autoridad necesaria para manifestar el voto de la misma por las presentes que todos los miembros de la Cámara han firmado.

En Vesoul a 12 de abril de 1789.



CUADERNO DE QUEJAS DEL CLERO DE LA BAILÍA DE ORLEANS,  31 marzo de 1789


Religión. Que Su Majestad, a ejemplo de sus predecesores, conceda total protección, y apoyo a la religión que es la base más firme del trono, el pilar más sólido de la fidelidad de los súbditos y la salvaguarda más segura para la estabilidad de los imperios. (..)


Disciplina eclesiástica. Que se restablezca con eficacia la disciplina eclesiástica; por lo tanto, que se vigile especialmente, [...] que los arzobispos y obispos residan en sus diócesis y no puedan ausentarse de ellas sin causas justas y legítimas, reconocidas por el derecho y certificadas como tales por el metropolitano y el obispo más antiguo de la provincia; (...)

Colegios. Que se debata, en profundidad, sobre los medios adecuados para dotar a todos los colegios con maestros cultos y religiosos y que puedan igualmente formar a sus alumnos en la piedad, en las buenas costumbres y en las ciencias profanas….

Temporalidades del clero. Asignación de los curas y de los vicarios. Que se tenga consideración especial en mejorar la vida de los párrocos y de los vicarios, tanto en las ciudades como en el campo. Que se ponga remedio a esta situación aumentando la porción congrua que sigue siendo muy insuficiente para que un sacerdote pueda subsistir dignamente, sacerdote que tiene que subvenir a sus propias necesidades, pero sobre todo a las de los pobres. [...]

Administración. [...] Que se dote a la nación de un nuevo código civil y criminal; que el procedimiento se simplifique y los gastos de justicia se rebajen.

Que todos los distritos rurales dispongan de cirujnos y comadronas, obligados a atender gratuitamente a los pobres que tengan en su poder certificado de pobreza expedido por el párraco; [...]

Que se cumplan las leyes que regulan el uso legítimo del derecho a caza; que se acabe con sus frecuentes abusos, otorgando a los campesinos los medios libres y eficaces de recurrir contra culpbles, reparando exactamente los daños, debidamente comprobados, que hayan sido causados por el excesivo número de piezas de caza en las tierras de los señores.

Que se proteja la libertad personal de los ciudadanos frente al uso arbitrario de las cédulas reales de encarcelamiento o destierro.

Que se supriman todas las aduanas interiores del reino consevándose únicamente las que hacen frontera con él exterior [...]

Que se convoquen periódicamente los Estados Generales, se fije fecha para las asambleas posteriores, y la duración de reunión de lo próximos Estados de 1789 [...]

Los diputados llevarán a la Asamblea general de los Estados las peticiones del clero de este bailío.

Eliminación de la venta de cargos de judicatura, cuando el estado de la hacienda del rey lo permita.

La unificación en todo el reino de los pesos y medidas.

La plena inviolabilidad de la correspondencia entregada en las oficinas de correos, bajo la salvaguarda sagrada de la fe pública.

La rebaja de los pechos y prestaciones personales.

Los referidos diputados podrán aceptar que en un futuro todo impuesto, diferenciador entre los estamentos sea abolido.Que, igualmente, todo subsidio, contribución y cargas públicas sean repartidos entre las distintas clases de ciudadanos, en razón de sus propiedades. Que se acabe con las excepciones, privilegios y exenciones pecuniarias en el Estado. [...]

Además, se encargará a los citados diputados que, una vez que se haya procedido a evaluar la cantidad que el clero debe aportar, soliciten les sea encomendada su recaudación y reparto, para realizarlos siguiendo las formas graduales y habituales, formas a las que el mismo rey ha reconocido su equidad y su prudencia, [...] y que ha prometido solemnemente conservar [ al clero], y a las que el clero no podría renunciar sin sacrificar los intereses de sus miembros más útiles y menos acomodados…

Aprobado por la asamblea del Estamento del Clero de esta bailía

En Orleans, a 31 de marzo de 1789.


CUADERNO DE QUEJAS DE LOS CAMPESINOS DE GUYANCOURT 


1. Que todos los impuestos sean pagados por los tres órdenes, sin ninguna excepción, cada uno según sus posibilidades económicas.

2. Que haya una única ley para todo el Reino.

3. Supresión total de todas las tasas e impuestos.

4. Exención de impuestos para todas las ferias y mercados y abolición de todos los peajes.

5. Supresión de toda clase de diezmo en especie.

7. Destrucción de los pájaros, que hacen mucho daño, tanto en el tiempo de la siembra como en el de la cosecha.

8. Que los derechos de las propiedades sean sagrados e inviolables.

9. Que se aplique la justicia más rápidamente y con menos parcialidad.

10. Abolición total de las corveas, sean de la clase que sean.

16. La parroquia tiene necesidad de un vicario, teniendo en cuenta lo alejadas que están algunas granjas; también necesita un maestro y una maestra para la educación de los jóvenes.

17. Que todos los curas estén obligados a realizar todas las funciones de su ministerio sin exigir ninguna retribución



CUADERNO DE QUEJAS DEL TERCER ESTADO DE LA BAILÍA DE NANCY

1. La Asamblea pide que la persona de los diputados en los Estados Generales sea inviolable y sagrada, y durante todo el tiempo de la reunión no estén sometidos más que a la jurisdicción y la policía de los mismos Estados.

3. La Asamblea pide que sea establecido que el Tercer Estado tendrá en las Asambleas de la nación, por lo menos tantos diputados como los otros dos órdenes reunidos; que las deliberaciones se realizarán por los tres órdenes reunidos y que los votos serán contados por cabezas.


4. El objeto del que deben ocuparse esencialmente y en primer lugar, es el de asegurarse a Francia una Constitución buena y sólida, que fije para siempre y de la forma más clara posible los derechos del Trono y los de la Nación.



5. Piden como primer punto de la Constitución la reunión periódica de los Estados Generales y que la segunda sesión de los mismos sea muy próxima.



7. Se reconocerá solamente que la Nación es la única que tiene derecho a crear impuestos, es decir, a conceder o rehusar subsidios y reglamentar cuál será su montante, su uso y reparto y su duración (...).



8. Que se establezca la libertad de prensa y que se pueda, sin necesidad de censura previa ni permiso, imprimir y hacer imprimir toda clase de escritos, salvo la obligación del impresor y del autor de hacer constar sus nombres al pie de sus escritos y el riesgo de ser castigados según exigiere el caso, si el impreso incluyera cosas contrarias a la Religión, a las costumbres y al buen orden y al honor de las familias


sábado, 2 de noviembre de 2013